10 06 2016

¿Qué será de nuestra vida marinera si se nos ha acabado la mar?…

Anuncios




Premonición

24 12 2009

“…cuando al punto final de los finales
no le siguen dos puntos suspensivos.

Peor es no querer saber quién eres,
agua pasada, tierra quemada,
que de igual esperarte o que me esperes,
que no seas tú entre todas las mujeres,
que la cuenta está saldada”.

Joaquín Sabina, Agua pasada

Soné con una fiesta en la casa de mis papás. Yo estaba en el comedor, viendo la televisión y observando a todos pasar.

Mi papá salía a comprar más carne para asar. Mi tía Milka y mi tío David venían a decir que también compraran otra red porque ya sabían que esas no aguantan más de ciertas horas. Yo preguntaba de qué era la red, ¿de fútbol, de básquetbol, de vóleibol?

Al rato me ponía de pie y caminaba hacia la sala. Ahí estaba un cobertor y una almohada acomodados detrás del sillón, junto a la ventana, donde amí me gustaba dormir. Me hacía un lugar junto al sitio de dormir y me recostaba en la alfombra. Me acercaba a la almohada, tratando de identificar el olor.

Después me iba hacia el antecomedor pasando por la cocina. Me sentaba y mientras tanto, entraban del patio muchas personas: ahí iba Alex — mi primo; y en la mesa, Pepe — mi hermano a mi derecha y mis tíos Milka y David a mi izquierda. Hablaban que Alex había alardeado de vender una casa que valía veinticinco mil dólares en casi ochocientos mil. Yo interrumpía con tono de gerente de soporte, diciendo: “¡esas son mamadas! — de reojo veía a mi papá y corregía — ¡esas son tonterías! si Alex está exagerando, hay que hacérselo saber, pero claramente ir y decirle que eso está mal. Yo abría la discusión y me iba al baño.

Mientras veía como la gente seguía entrando a la recamara, vislumbraba el pasillo de la mesa del teléfono; entonces entraba al baño y pasaba de largo a quien estaba frente al espejo.

De frente a la ventana, me limpiaba la cara y después sacudía mi nariz. Observaba algo en la pequeña ventana, cuando alguien detrás de mí me decía: “sólo te faltó el último martillazo”. Yo me daba media vuelta y sonreía mientras decía: “a estos martillazos yo no fui invitada”. Me acercaba y nos abrazabamos, luego con un gesto de medio abrazo avanzábamos a la mesa, otra sonrisa y cada quien volvía a su sitio.





Fuera de mí

12 01 2009

Hoy me siento fuera de servicio, fuera de mí. Como bebé en su primer día de guardería. ¿Qué hago aquí?





Preguntas existenciales

26 12 2008

“El filósofo alemán Schopenhauer caminaba por una calle de Dresde, buscando respuestas a preguntas que lo atormentaban. De repente, vio un jardín, y decidió quedarse durante horas observando las flores.

Uno de los vecinos vio el comportamiento extraño de aquel hombre, y llamó a la guardia nacional. Minutos después, un policía se acercaba a Schopenhauer.

-¿Quién es usted? -preguntó el policía con voz dura.
Schopenhauer miró de arriba abajo al hombre que estaba delante de él.
-Si sabe usted responder a esa pregunta -dijo el filosofo -le estaré eternamente agradecido”.

Maktub, Paulo Coelho

Particularmente hoy me siento agobiada; como si quisiera saltar la cuerda pero no encuentro el momento para comenzar.

La razón de la sinrazón (que a mi razón se hace) soy yo. Sé qué quiero pero no sé cómo lograrlo. Me despespero porque la horas pasan y se convierten en días y después en meses — aunque no han llegado a ser años, precisamente ese umbral es lo que me aterra.





Mil y una

16 07 2008

“No saltes, te advertí,
no saltes, pero ¿ves? es ley de vida.
…y amar es al fin, caer”.
Enrique Iglesias, Trapecista

¿Qué es lo que antecede a la poesía? ¿Qué divide pasado, presente y futuro? ¿De qué está hecho el polvo, un recuerdo, una sonrisa?

Mil y una preguntas por hacer, por responder. Mil y una ideas por escribir, por pensar, por vivir… mil y una noches […]





Agua salada

25 03 2008

Mis brazos son como ramilletes de espigas que el tiempo y el sol han curtido, que la sal han secado. Llevo ya trescientos sesenta y cinco años nadando entre sal y hoy que una corriente trajo agua dulce hasta aquí, me di cuenta que había olvidado su existencia.





Sietes

12 04 2007

Hoy salí a pasear en bici, aunque no sé ni a dónde ir, siempre caigo a la misma calle: Avenida Chapultepec.

Es raro, pero no hay mucho qué contar… Hace días traigo en la mente la curiosa coincidencia de que vivo en la casa número 777 y trabajo en el piso 7.

Mañana es 14 de Abril… bueno, ya es 14. Hace dos meses iba en un autobús a hacer la entrevista para quien trabajo hoy.