Chirimoya

14 04 2008

Veo cómo la pintura va cubrendo palmo a palmo la pared y pienso en mis padres; la veo a ella escogiendo los tonos de pintura, mostrándoselos a mi padre y él — a simple vista, asintiendo; pero por dentro, sabiendo que mi madre ya tenía el plan completo. Recuerdo la vez que pinté mi recámara, vivíamos en la calle donde mi papá ha pasado su vida. Subo un peldaño y me inclino al frente, inicio otra línea y ahora veo Don Burro: la media luz lejana, la gente inundando el lugar, sigo pintando al ritmo de la música como si cada brochazo fuera el humo de mi cigarro o mi trago de cerveza, mientras me recargo en la barra.

           c    a   n  a  a    a  a   l   l   a   a     a    a
                     n   o       q   u   i    e   r   o         n   i      ve   r   t   e       c   a  n   a   l   l   a   a   a   a   a
    n   o     p   o   n  g   a   s      u  n     p  i   e     e   n      e    s   t   a       c   a   s   a   .   .   .   .  .

Volteas mientras das el último brochazo. Veo tu cabello y tu sonrisa, recuerdo la primera vez que sentí que me gustabas.

¿Cómo se llamaba ese bar tan populacho de donde nos fuimos sin pagar?
…Escándalo
Ah, claro.
Ibamos con la pinche Saydí.
— Sonrío —

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Espacios

7 04 2008

“No puedo creer que es verdad,
que tanta felicidad haya llegado hasta mí
y simplemente aprendí que el cielo siento alcanzar…”

Alba Molina, No puedo quitar mis ojos de ti

Hace dos meses que ya no escribo como antes; que ya no escribo. No intento encontrar excusas, ni siquiera motivos; pero creo que últimamente pienso más y escribo menos.

Ahora vivo en un departamento (sesentero) y ya voy llenando sus paredes con mis colores, con mis fragancias, como las huellas que dejo cuando salgo de bañar, con mi sombra frente a la ventana o mi silueta cuando me recuesto en el sofá a media luz.

…Mi vida está completa (de vuelta) y cuando intento pensar que esto es peor porque no hay lugar a más preguntas ni incertidumbres, me doy cuenta que ya no hay lugar ni siquiera para pensar más, ahora no hay más que vivir. Aunque siempre habrá futuro y sin duda, siempre hay planes, ya no hay momentos para preguntarme ¿y ahora qué?