Tres tiempos

22 12 2007

“Me sobran los motivos para transformar
canciones en palabras, porque sé que
lo mejor de la vida pasará mañana”.

Joaquín Sabina

Hace diez días, conducía por mi calle favorita, y pensaba:

“Cómo es de burocrático – no sistemático – mi país… pero cómo lo amo.
Vaya que es duro crecer, avanzar, evolucionar, cerrar ciclos… madurar; pero no cambiaría por nada este momento, esta mezcla de sentimientos y este orgullo”.

Acababa de terminar los trámites para mi titulación.

De vuelta a mi otra casa, al ver la inmensidad de Guadalajara y destellos de Chihuahua, otra vez toqué la ventanilla del avión, queriendo sentir algo más que cristal y pensé:

“Viajar… además de gustarme, me asombra: cruzar cielos, en un mismo día, despertar bajo un techo y dormir a miles de kilómetros. Aunque a todos nos cubre el mismo cielo, no en todos encuentro a mis estrellas”.





Último momento

15 12 2007

“Si vas a irte…vete, pero no te despidas;
sal de noche, sal a oscuras,
sal descalza y de puntillas, niña”.
Alejandro Sanz, Ese último momento

Tres – treinta de la mañana (cuatro – treinta en Guadalajara), llego a casa y sin enfado, mamá pregunta:

– “¿qué hora es hija?”
 – “tres – treinta” contesto
 – “¿y todavía vas a prender la computadora?”
 – “sip”
 – “…”, “¿hiciste todos tus pendientes?”
 – “sip” – y pienso “sólo tenía pendiente divertirme y es a lo que me dediqué hoy”.

Me parece increíble la hora que es y la energía que tengo. Esta semana ha estado llena de “últimos momentos” cuando me despido de mis amigos, cuando en el abrazo nos decimos el gusto que nos ha dado reunirnos y lo pronto que esperamos volver a vernos.

Aún sigo disfrutando tremendamente mi ciudad, su gente, conocerla y sentirme bien aquí. Sé que aún no es mi tiempo para regresar, para quedarme, pero sé que llegará.

Ahora es tiempo de dormir, pues aunque me quedan energías, hay que guardarlas y aumentarlas, pues mañana me esperan más últimos momentos que no quiero dejar pasar.





Antónimo

13 12 2007

“Tengo intacto al niño que fui,
tengo ganas de anclar
y otras tantas de huir a un sitio perdido,
tengo ganas de no tener ganas,
de comprarme un boleto de regreso al ayer”.
Ricardo Arjona, Asignatura pendiente

Titulé este post “antónimo” porque no encontré la palabra contraria a “exilio”… pero así es como estoy ahora.

Cuando vi las luces, otra vez identifiqué la calle 11 desde el avión, toqué la ventanilla dibujando con mi dedo su trayecto. Luego vi los cerros en medio de la ciudad, después estaba sintiendo el brinco del aterrizaje.

Llegando a casa, me di cuenta qué curioso es ver y revivir toda mi vida en una carpeta – mis notas del kinder, cientos de boletas de primaria, certificados, notas de la Universidad… volver a ver y recordar por qué elegí y estudié mi carrera. Dormir en mi cama, con mi edredón, mis libros, mis fotos… pero no es mi recámara, no es mi casa… no es mi dirección en el padrón electoral.

Después, ver que por todos lados hay cosas mías, que mi mamá guarda, respeta y cuida, me hizo sentirme injusta por irme, pero seguir aquí; aunque no lo supiera.





Tiempos

9 12 2007

“Juntos,
café para dos,
fumando un cigarrillo a medias”.

Paloma San Basilio, Juntos

Urbanista.
Ayer, llena de la energía que puede darme ir “Resumiendo” con Joaquín Sabina, me subí al camión – como todos los días – tan segura, que prendí un cigarrillo en la calle, mientras caminaba. Por algún motivo, no quería estar en donde estaba, y subía el volumen al máximo para no oír nada más que esa historia… y fue como no ver, como no recordar las calles, como no estar ahí ni en ningún lado.

Añeja
Hoy, me dicen que en Chihuahua ya hace frío… y yo aquí, con un calor que me hace sentir aún más lejos.

Hoy, ayer, anteayer y toda la semana he sentido una nostalgia por una época. No por una casa, no por una persona, no por un sentimiento. Recordaba aquéllas paredes amarillo mostaza, aquél edredón que elegí marrón, los cojines de mi cama, mi escritorio, mi ventana, mis fotos… los más cercano que tengo hoy a aquel color mostaza es la barra y mi pequeña cocina.

Novicia
Cuando Cristina despertó, su brazo izquierdo servía de molde para un yeso… y el derecho no lo usaba más que para romper lienzos, plasmar óleos en el piso, en las paredes o donde fuera que cayeran. Siempre se había jactado de ser zurda, y hoy eso sólo le servía para saber que sería más fácil romper sus pinceles con esa mano. Aquel otoño fue como no vivir, como no existir, ella vivía con el temporal pues no hacía más que extinguirse.

¿Yo? Sentí las puertas del tren cerrándose tras de mí, prendí un cigarrillo y miré en dirección a la Gare d’ Austerlitz, subí el hombro para jalar mi maleta y caminé… Caminé hasta que sentí que el sol caía sobre mí, aunque sólo caía detrás de París.

Romántica
Hoy fui a un concierto de Francisco Céspedes, sólo escuché tres canciones, pero con eso basto para comprender qué feliz se puede ser cuando se hace lo que se ama. Me di cuenta que no estaba en casa, cuando me encontré caminando entre los pasillos, cuando vi sillas vacías y gente sólo caminando – no forzosamente viendo al artista…

Viajera
Hoy me bebo a Francia, cocino a Italia, vivo España y hago de todo un poco por estar en todos lados y no estar en ninguno. Donde nieva pero no piso la nieve, no la veo, no está.

Obsesiva
Desde que compré estos barquillos rellenos con crema sabor chocolate y aprendí a hacer crepas, soy más feliz… está bien, los barquillos no se ven como en la etiqueta de la caja ni las crepas me quedan – aún – como en la revista, pero aún así me hacen feliz.

Errante
Caigo en cuenta que estoy lejos de donde crecí, cuando me sorprendo restando una hora a la programación de la televisión… ahora estoy en el tiempo del centro.

Presente
Luego de una ausencia que ni siquiera noté, regreso y traigo conmigo un poco del tiempo por donde fui.

Ad hoc
Casi lo olvidaba… ¡Felices fiestas!