Fin y principio

28 02 2007

“No todo término merece el nombre de fin,
sino tan sólo el que es óptimo”.

Aristóteles

Algunas veces suelo verme desde afuera. Si hoy me topara conmigo, diría que traigo ese toque de felicidad moderado que hace bonitas a las personas.

Hoy no es “principio y fin” como suele ser, hoy es al revés. Este mes que nunca fue importante para mí, si tenía 28 o 29 días me daba igual. Hoy pongo fin a un ciclo, hoy es mi último día en el que fue mi primer trabajo, en el que desde hace casi seis años, cuando estaba aún en prepa, he venido creciendo, aprendiendo y compartiendo. Cuando llegué a la oficina, sobre mi escritorio había un reconocimiento de mis compañeros y alrededor globos y letras de colores que dicen: “¡Buena suerte!”. Dejo –laboralmente – las auditorías y el fascinante mundo de la calidad. El día comenzó y se consume, y este más que ninguno, no volverá.

Estoy contenta, porque seguido a este fin, le sigue un principio. Me decidí y ahora sí podré decir que soy como el poeta que decide trabajar en un banco. Repito, estoy contenta. Desde ayer inició una nueva etapa; salí a comer sola y terminé acompañada, preparé de sobre mesa mi computadora, lecturas y una charla, pero no fue virtual, sino que terminó siendo personal y muy constructiva.

Este fin; fin de mes y fin de una etapa, representa un inicio, aunque de cierto sé que siempre habrá un nuevo día y un nuevo lugar en donde comenzar.

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¿Besar sapos?

24 02 2007

“Todos matan lo que aman:
el cobarde con un beso,
el valiente con una espada”.

Oscar Wilde

Tengo la mala costumbre de buscar la relación que guarda (o al menos debería guardar) la obra con su título. Hoy vi una película mexicana, Cansada de besar sapos, hace rato la puse nuevamente buscando otra vez la relación. Nada. No la encuentro.

Mi idea sobre besar sapos sería intentar con casos perdidos a los que les apuestas, pero finalmente te das cuenta que era caso perdido. En fin, así hay cosas que no hay que dejar de ver… hasta para que no nos cuenten.

Entre otras cosas, hoy dormí una siestar larguísima, timbró mi celular y desperté con el cuerpo dormido, tengo la idea que es cuando duermes tan profundamente que hasta físicamente estás en standby.

Otra vez hace casi una semana que no escribo; y no es que en mi vida no pase nada, al contrario. Sigo con proyectos; esta semana he tenido mucho trabajo, los últimos días hable casi seis horas seguidas sin parar diarias. Cambio de trabajo y estoy contenta, porque sé que es el primer paso. Dejar mi primer trabajo es difícil, pero a veces hay que tomar decisiones antes que la vida decida por uno.

La escuela sigue, de hecho, el lunes comienza. Duraré poco más de un mes preparando mi tesis para luego tramitar el examen profesional. Es emocionante todo esto, pero también lo estoy viviendo con mucha calma, sin mucha euforia.

La semana que inicia mañana traerá muchos cambios. Por momentos creo que los cambios son buenos cuando uno cree en ellos, que todo se carga positivamente con nuestros pensamientos, así que a pensar positivo y a sacar lo bueno de todo.

Otra vez gracias amigos, como siempre leo sus comentarios y me llenan de buena vibra. Un abrazo a cada uno.





Crónica de un viaje

20 02 2007

“Cada fracaso enseña al hombre
algo que necesitaba aprender”.

Charles Dickens

13 de febrero. 18:51.

Ya estoy aquí. Tengo que aceptar – o confesar – que tengo un poco de miedo.

Nunca he hecho un viaje sola… y menos tan largo. Bueno, sí, una vez de ida fui sola de ciudad a ciudad, 100 kilómetros, pero ahora es 14 veces esa distancia. Viaje relámpago, ida y vuelta en 36 horas.

Vaya, vamos tempraneros. Faltan 10 minutos y ya vamos a abordar, debo ir familiarizándome con el autobús, pues hace mucho no voy en uno…

…siete minutos después me siento casi otra. Ya voy en el asiento 2, detrás del chofer. Sola; como a veces he querido… y a 200 metros de la terminal.

Intentaré ver por la ventana o dormir…

14 de febrero. 08: 42.

Casi se me olvidaba. Hoy es 14 de febrero. Aquí son casi las 9 am. Estoy sentada en Sanborn’s junto a la Torre Universidad – bellísima – y la vista es muy linda: jardines, árboles, edificios y coches.

Cuando llegué – en la estación – pensé que era una ciudad más, una ciudad más del sur. Pero ahora que llegué a la dirección, caminé y entré a Sanborn’s me parece una ciudad linda. Aquí había un reloj de pared increíble, barato… y sin relación con mi decoración. Lo hubiera comprado, pero ¿dónde lo iba a usar?

No acostumbro, y ahora menos quiero hacerme ilusiones. Esta aventura, por todo, sigue siendo un gran proyecto, mi sueño, pero no quiero tener todo depositado en ello.

Por ahora, a desayunar y estimular mi cerebrito.

14 de febrero. 13:10.

Ya salí. Siento que ya no sé qué hago en Aguascalientes. Ahora sé que JAVA no es lo mío, pero no debo desanimarme, pues eso ya lo sabía, no debo…

Que fui atrevida a viajar tan lejos “para ver qué pasaba”, es un hecho, pero atrevida o no, creo que lo hice por saber, por conocer y por tener contacto – aunque sea – con todo lo que quiero en mi futuro.

En esta empresa multinacional fueron muy amables. No quedé en áreas tecnológicas porque no es lo mío. Pero siendo optimista, mi historial ya está ahí y puedo quedar en lo que sí es lo mío: consultoría en áreas de calidad.

Pues bueno, salí del edificio y lo que hice fue empezar a caminar, pasé por un teléfono público y lo vi, lo vi y lo vi. Pero no, no tengo a quién llamar, no hay mucho qué contar y menos por teléfono.

Lo obvio: ayer no sentía que el tiempo era eterno. Ahora sí y además no sé qué hacer con él, con todo el tiempo…

“La inteligencia busca, pero quien encuentra es el corazón”. (George Sand)

Aquí estoy, con mi inteligencia por delante y mi corazón resguardándose expectativo a ver qué sucede.





Prometo…

19 02 2007

“Gran parte de la bondad
consiste en querer ser bueno”.

Lucio Anneo Séneca

Prometo, prometo… de verdad prometo mañana publicar lo que traigo en la mente y lo que ya tengo escrito. En algún buen café / restaurant con wireless aprovecharé mi hora de comida para reencontrarme con lo que soy cuando pienso, con lo que soy cuando escribo; con lo que soy (cuando soy).





Otro viernes

16 02 2007

Gracias amigos, porque como siempre están ahí, están aquí, como lo vi en una película ayer:

Llevo tu corazón
por E.E. Cummings

“Llevo tu corazón conmigo
(lo llevo en mi corazón)
nunca estoy sin él
(tú vas dondequiera que yo voy,
amor mío; y todo lo que hago
por mí mismo lo haces tú también,
amada mía).

No temo al destino
(pues tú eres mi destino, mi amor)
no deseo ningún mundo
(pues hermosa tú eres mi mundo, mi verdad)
y tú eres todo lo que una luna siempre ha sido
y todo lo que un sol cantará siempre eres tú.

He aquí el más profundo secreto que nadie conoce
(he aquí la raíz y el brote del brote y el cielo del cielo
de un árbol llamado vida; que crece más alto de lo
que un alma puede esperar o una mente puede ocultar)
y éste es el prodigio que mantiene a las estrellas separadas.

Llevo tu corazón (lo llevo en mi corazón)”.

… Llevo tu corazón (lo llevo en mi corazón). He estado bien, como siempre: girando e intentando aprender, supongo que así ha de ser la vida… estos días se me han escurrido, desde la última vez que escribí han pasado algunas cosas:

– El jueves me gradué y me regalé la agenda que había buscado, es perfecta. Cené con mis amigos y familia y he vuelto a sentir cercanía con ellos.

– Al día siguiente, empezaba la vida profesional para nosotros, temprano revisé mi correo y había una respuesta sobre un proyecto en España, en ese correo puse todas mis energías y mi esperanza.

– El fin de semana pasó como muchos, como diría Miguel Bosé, pasó entre el: “no sé si hacer, o más bien deshacer, si hacerlo mal.. o hacerlo bien; hacer por hacer”.

– Llegó el lunes y fui ultimando los detalles. Empecé a creer que había oportunidades, tuve dos entrevistas de trabajo.

– El martes fue un día normal. Salí a tiempo y me fui directo a la terminal de autobuses, esperé paciente hasta las 19 h y abordé un autobús. Iba a Aguascalientes y faltaban 14 largas horas.

– Fui cuidando cuando llegaba el miércoles, entre luces, cabeceos y siempre iluminada por las estrellas que nos siguieron todo el camino. Llegué temprano y tomé un taxi, llegué a donde tendría la entrevista a las 10:30 y eran apenas las 8… así que caminé unas cuadras, vi muchos árboles, muchas zonas verdes y una linda Avenida a desnivel, crucé y entré a Sanborn’s. Desayuné muy rico y luego leí un poco. Puntual estaba en mi entrevista, pero eso no lo cuento, pues hice algunas anotaciones del viaje.

– El jueves empezó puntual dando vueltas entre Torreón y Gómez Palacio… platiqué un poco con el chofer, esta bien… debo confesar que estuve a punto de sentarme en el asiento del copiloto, pero sentí un poco de sueño y mejor corté la plática. Llegué a la ciudad entre 5 y 6 am, conduje hasta mi casa y me quedé dormida hasta las 7:25, me levanté de un salto, me bañé y demás hasta que llegué al trabajo, puntual y despierta. Por la tarde me pesó el cansancio, llegué a casa poco después de las 6 y para las 7 de la noche ya no recuerdo nada, hasta hoy a las 7 de la mañana.

– Así que hoy es viernes y ya estoy de vuelta. Intentando, una vez más, reinventarme y reorganizar mi rutina, con algunos pendientes: todos anotados en mi agenda.





Callar

6 02 2007

“¡Basta de silencios!
¡Gritad con cien mil lenguas!
porque, por haber callado,
¡el mundo está podrido!”

Santa Catalina de Siena

La noche es un festival. Las paredes que me rodean hoy me rodearon ayer y seguramente me rodearán mañana.

Tú, mi luz, estás a mi alrededor; y no te puedo alcanzar, apenas te puedo ver.

Y mi mirada es hoy mía y hoy tuya y mañana no estará y mañana serán destellos, mañana serán crónicas de otros tiempos.

A veces es doloroso pensar, a veces es doloroso querer. A veces duele sentirse microscópico ante el mundo al que intentas saltar un día y el otro también.

No se deja de buscar, pero no se logra hallar. ¿Cómo construir puentes? ¿cómo derribar muros? ¿cómo llegar hasta la puerta? El borde es como un hilo delgado que al romperlo no vuelve más.





17:30 horas

2 02 2007

“Tengo varias razones para tener razón
de que no hay peor razón que el olvido…”

Ricky Martin, Asignatura pendiente

Ahora que salgo más temprano del trabajo, veo más las calles, veo el cielo y veo el atardecer. Cada día salgo con el mismo propósito: ganar la carrera, llegar a mi casa antes que el sol a su ocaso; hasta ahora sigo perdiendo.

Debo reconocer que aunque me gustaría llegar a casa cuando afuera aún hay luz, en el fondo disfruto más ver el atardecer cada día.