Julio 2006

31 07 2006

“Nunca es triste la verdad,
lo que no tiene es remedio.”
Joan Manuel Serrat

Ya no tuve tiempo de cerrar decentemente este mes. Los últimos días han venido siendo inesperados, insólitos.

WordPress tiene un panel de control bastante completo y sencillo. Muestra los posts más vistos del día actual y del anterior, las referencias por las que llegan los visitantes al sitio y las palabras clave para buscadores que dan como resultado el link de este blog, esta última siempre resulta interesante.

Muchas veces, los números hablan por sí solos; los números son los que cuentan, así que a modo de archivo, dejo las estadísticas del mes que termina:





Certeza

31 07 2006

“Si algún día nos cruzamos,
no respondas ni hagas caso a los subtítulos
que bajo mi sonrisa sabes ver”.

La Oreja de Van Gogh, V.O.S.

Hace como cuatro años y medio, andaba la mayor parte del tiempo con tres y hasta seis mujeres. Cada una teníamos vida y planes distintos, y en aquel entonces, cada una estaba con mil ideas en la cabeza, tratando de decidir su destino. 

No creo que ahora las cosas hayan cambiado,  pues mis amigas y yo decidimos hace como cuatro años y medio la carrera que estudiaríamos. Ahora a algunas nos falta un semestre, a otras dos, tres y a otras hasta toda la carrera. 

Me alegro de no haber elegido una ingeniería, pues esto acentuaría más mi enfermo afán matemático: pues busco tanto lo correcto, que incluso mientras voy caminando cuento los pasos por cada cuadro de banqueta y de ahí llevo una constante; busco dar los pasos igual cuadro tras cuadro. Y esto es sólo un ejemplo de mi obstinación por hacer lo correcto o por tener la certeza de que es lo correcto. 

Posdata: Evitaré pensar mientras me lavo los dientes.





Descontrol

27 07 2006

“Lanza primero tu corazón
y tu caballo saltará el obstáculo.

Muchos desfallecen ante el obstáculo.
Son los que no han lanzado primero el corazón”.
Noel Clarasó

Poniéndolo en una medida de tiempo; este mes todo iba bien. Yo he sido una buena persona, resaltando mis buenos hábitos y mis virtudes. Hoy me siento un poco descontrolada.

Aunque en el zodiaco y demás cosas no creo mucho, encuentro una lógica en que la gente que nacimos entre ciertas fechas nos parezcamos, por lo cual, hablando de lo bueno, puedo decir que soy:

Afectuosa, emotiva, sensible, resistente al cambio y amante del hogar; pero sólo donde viva sola y/o donde respeten mis cosas y en su defecto, si no las respetan, que yo no lo sepa.

También sufren con frecuencia grandes cambios de humor; de hecho eso me motivó a escribir esto.

Los astrólogos aseguran que la gente como yo, somos artísticos, tenemos una imaginación viva y una memoria muy desarrollada; ¿cuenta si suelo recordar nombre y apellido de la gente?

Por ser un signo acuático, soy más consciente de cómo me siento que de lo que pienso; creo que esto lo he ido dominando, pues ahora intento tener claras ambas cosas, lo que siento y lo que pienso, pero como he dicho, tengo en stand by el hemisferio derecho de mi cerebro, tratando de ser racional y no tan emocional.

Dicen que la habilidad para sentir las necesidades y emociones de los demás nos hace ser compresivos y bondadosos, a menudo bien parecidos y de trato fácil. A las pruebas me remito, pero prometo que hago mi mejor esfuerzo por ser buena persona, ponerme en el lugar de los demás y agradable.

Para hablar de lo malo ya habrá días. Por ahora es suficiente de auto reconocerme.





Nostalgia

27 07 2006

“Un olor a tabaco y Chanel
y una mezcla de miel y café
me preguntan por ella”.

Bacilos, Tabaco y Chanel

A diferencia de los demás días de esta semana, hoy la tarde no está soleada. Tampoco llueve, pero el ambiente se siente como tal.

El último atardecer al que recuerdo haberle puesto atención, fue hace casi 3 meses, aunque muy probablemente le puse atención porque estaba tomando fotografías. Fue un atardecer precioso, las tonalidades impresionantes y además fue una tarde de carretera.

Tengo ganas de un fin de semana tranquilo. Tengo ganas de nadar. Este clima, este día, todo en general me tiene sumida en la desesperación, en el hastío de tener ganas de muchas cosas y no poder hacerlas. No tener tiempo o simplemente no poder.





Sin miedo

27 07 2006

“Allá donde se cruzan los caminos,
donde el mar no se puede concebir,
donde regresa siempre el fugitivo”.

Joaquín Sabina, Pongamos que hablo de Madrid.

Hay veces en que creo que no le temo a nada. No le temo a estar con alguien o sin alguien. No le temo a estar sola. No le temo al ruido, ni al silencio, a lo estático ni al vértigo. No le temo a decir que estoy bien, ni a estar bien. Tampoco le temo a decir que estoy mal o a estar mal.

Cuando supongo cercana alguna adversidad me entra la valentía. De pronto no sé si es pretexto o escudo.





Silencio

26 07 2006

“No vayas a creer lo que te cuentan del mundo,
(ni siquiera esto que te estoy contando)
ya te dije que el mundo es incontable”.
Mario Benedetti

Algunas veces es importante aprender a no escuchar a los demás. Tanto ruido externo impide oír nuestro interior.

Ahora mismo me pregunto:

– ¿Alguna vez he estado entre tanto silencio que pueda oír mi respiración?
– ¿Cuándo fue la última vez que vi las estrellas?
– ¿He oído los latidos de mi corazón?

Soy una perfecta ideática: odio la incertidumbre, eso incluye no tener las respuestas.





Lavando los trastes

25 07 2006

“Una tarde partí
hacia extraña nación,
pues lo quiso el destino.

Pero mi corazón,
se quedó frente al mar,
en mi viejo San Juan”
Noel Estrada, En mi viejo San Juan

Mi amigo Juan decía que le chocaba lavar los trastes. Él vivió en esta ciudad aproximadamente 2 años, siempre vivió solo. Tuvo diversas situaciones en su vida que le fueron haciendo crecer y cambiar – como a todos, creo yo – el caso es que él es boricua y por lo tanto, tenía a su familia lejos. En esta ciudad encontró otra familia , que fuimos sus amigos, pero un día una oportunidad de trabajo lo llevó al DF y creo que allá su vida es menos solitaria, menos pasiva y un poco mejor.

El caso es que Juan decía que cuando lavaba los trastes era el único momento en el día en que tenía tiempo para pensar, y mientras los lavaba pensaba y pensaba y cuando lo visitábamos por la noche estaba con una sensibilidad increíble, pues por la tarde había tenido tiempo de darle vueltas a muchas cosas.

Recuerdo que con él platicamos de tantas cosas, hicimos tantas discusiones, recuerdo en este momento la polémica sobre tener hijos por inseminación artificial, entre otras tantas. Fue una buena época que me dejó mucho y creo que él también se llevó mucho de nosotros. De pronto me dan nostalgia aquellos tiempos, pero sin duda, todos quienes solíamos juntarnos ya tenemos una vida muy diferente, pero sin duda, mejor.