Que no!

31 05 2006

Hoy fue raro, pero de pronto me sorprendí diciendo un “no” rotundo. 

Ella:     Ay, pues deberías pasarme el trabajo de pedagogía… no te lo voy a copiar, le voy a cambiar algunas cositas. 

Yo:       No, batallé mucho para encontrar la información y no hay mucho al respecto, así que se notaría mucho. 

Ella:     Bueno. 

Realmente ese trabajo casi me desquicia; porque jamás entré a esa clase y no estoy nada relacionada con la información. Sólo falta que la maestra me lo acepte y logre salvar esa materia.

 Mañana haré más o menos el mismo proceso que hoy; iré a la escuela temprano y empezaré un ensayo para entregar al día siguiente. El problema es que en eso no encontré como decir que no porque creo que mañana trabajaré “acompañada” pues su frase fue: “Ándale, échame la mano con eso” y yo pensé: “¿No fue suficiente echarte la mano haciéndote el trabajo que entregamos hoy?” En fin, tomaré como un paso el primer no.





Finales

30 05 2006

Dame tu risa, para los tiempos en veda.
Quítate el peso, de los besos que te sobren”.
Ricardo Arjona, Dame. 

Nuevamente estoy como hace 2 semanas: hasta el cuello de trabajo, con el estrés a su máxima potencia, intolerante, intolerable, sensible, nefasta, por momentos al borde del llanto… y cansada.

Los próximos días tengo una serie de trabajos por entregar, los cuales ni siquiera he comenzado; no tengo computadora, tampoco tiempo, pero algo habrá que hacer.





Viernes

26 05 2006

Hoy tuve mucho trabajo e infinidad de tarea. He traído la cabeza en muchas y ninguna parte a la vez. Ya lo sé y no aprendo: sola es que me complico, me adelanto, me desespero. 

Hablando de eso: me urge terminar este semestre, bueno, el otro urge más.

 

Ahora me voy, quiero despejarme, relajarme y que ahora sí unas cervezas hagan efecto, no como en la mañana… creo que fue mala hora para tomármelas.

Otra cosa… es cierto: ¿qué pedo conmigo y el agua?





Agenda

25 05 2006

Ahora que Johanna tiene novio, además que me da mucho gusto porque se ve feliz, le aconsejé hoy darle una revisada a su agenda del celular y grabar todos sus contactos estrictamente por nombre y apellido… No vayan a salir apodos raros como “El ay ay ay” o “El uy uy uy”.





Salida

25 05 2006

Casi siempre he sido quien sale al último de la oficina; no porque me quede trabajando hasta tarde, sino porque así es mi horario, y no sé que me da por ir a despedir a la gente a la puerta. Cuando me topo con alguien que ya va saliendo – y con quien puedo entablar una conversación amistosa y fluida – me voy hasta la puerta acompañándola, espero a que lleguen por ella, salgo a que me den un poco los escasos y agonizantes rayos del sol de las 6:30 p.m. y luego doy media vuelta y regreso a mi lugar a trabajar.





Opiniones

25 05 2006

“I thought we’d be simple together,
I thought we’d be happy together”.

...But I was sadly mistaken 

Hace unos dos años, en mi trabajo solían conocer mi puesto como “la de las encuestas” aunque en realidad, siempre fueron y son auditorías, no encuestas ni “listitas”.

Hoy estaba pensando que efectivamente, debí haber sido encuestadora, pues tengo una fijación con las opiniones, por un lado, me gusta mucho escuchar a la gente y generalmente discutir esas opiniones, pero también tengo una especie de trauma sobre la opinión que tiene la gente de mi; es común escucharme decir: “Dame tu opinión de…”

Por ejemplo, siempre me he preguntado cómo me ve mi mamá; si le preguntaran por mi, ¿qué diría?: “Mi hija, la seria, la constante, la inconstante, la loca, la depresiva, la independiente, la rebelde, la que salió a su papá, la que se parece a mí…”.

Quizás me quede con esta y muchas preguntas, pero creo que: “Mi hija, la mayor” sería una respuesta altamente probable.





Equilibrio

24 05 2006

Hace casi seis años, cuando el internet – y la vida – empezaban para mí, Fito escribió: “A veces el no tener lo que se desea es un verdadero golpe de suerte”. En aquel momento y en muchos otros de mi vida, esa frase no tuvo gran relación conmigo, pues debo reconocer que todo lo que he pedido se me ha concedido, para bien o para mal.

Ahora no quiero pensar que tengo suerte por no tener lo que deseo, sino todo lo contrario; en algún momento de mi vida debo ir aprendiendo a conformarme cuando logro lo que quería y darme tiempo para saborearlo antes de emprender algo más, o bien, aprender que en el equilibrio también se vive feliz.