“El demonio le ha comprado un regalo
para que ella por siempre se enamore de él”.
Panteón Rococo, La Rubia y el Demonio
Ni chamarras, ni bufandas ni guantes. En su lugar, huaraches, traje de baño y un viaje que debimos hacer quizás un año y medio antes.
Posdata: Gracias María, por tu comentario, seguro lo disfrutaré.