“…como un espejo: no sé bien si lo que veo es mi reflejo”.
®
Dejar el pasado atrás siempre había tenido un buen significado, un sabor a victoria. Estos días me di cuenta que había olvidado incluso mucho de lo bueno: un poco de mi niñez, todo lo que pensábamos a los ocho, diez, quince años; cuando no usábamos maquillaje o lentes, no fumábamos, no tomábamos cerveza ni ordenábamos “pay-per-view” desde el control remoto… no viajábamos en avión y los únicos niños que cuidábamos eran nuestros hermanitos.
¿Por qué es tan fuerte este sentido de vacuidad luego de desprenderme de un momento, persona, lugar?…
Peke de mis amores, no sabría responderte ya que el sentimiento es parecido por estos lares (aun sin haberme desprendido, pero queriendo hacerlo). Lo unico que sé es que esa sensación, con el tiempo, se va disipando.. será por que otros sentimientos entras a tallaro será la memoria frágil.
Fuerza con el camino peke… a veces es difícil, pero cuando llegues a lo mas alto, verás que fue productivo.
Recorar también es una victoria y hay que apreciarla tanto o más que cualquier otra, ya que, finalmente, recorar es volver a vivir ¿no?, igual que continuamente estamos desprendiéndonos y uniendonos nuevamente.
Te amo. Que tengas dulces sueños.
Peke, preciosa… tengo algo para ti en mi sitio… a ver si te das una vueltita.
Besos