Mercadotecnia

30 06 2006

“Me interesa el futuro
porque es el sitio
donde voy a pasar
el resto de mi vida”.

Woody Allen

Soy una consumidora compulsiva. Creo que soy el sueño de todo mercadologo.

Un día, compré unos Chocoroles solamente porque la envoltura era blanca y se me antojaron aunque llevo veinte años comiéndolos.

Me fascina el detalle de los bancos de incluir en tu estado de cuenta el mes en que cumples años el mensajito que dice “Estas son las mañanitas…” y “B Happy… ¡Feliz cumpleaños!”.

Aunque mi sueño dorado es un día llegar a la sucursal; obtener el turno con mi huella digital y que cuando llegue con el ejecutivo o la cajera me salude por mi nombre y me de algunos recordatorios acerca de mis cuentas, como pagos por vencerse, etcétera.

Esta utopía me recuerda el libro “Camino al futuro” de Bill Gates, donde describe el mundo que no sólo se imagina, mejor aún, describe el mundo que proyecta, el cual gira en torno a la súper carretera de la información y en donde todo está al alcance de un clic. Interesante mundo, ¿no? Creo que yo sería feliz ahí.





Mi trabajo

29 06 2006

“¡Trabaja!
Si no lo necesitas para alimentarte,
lo necesitas como medicina”.

William Penn

A veces, ser auditora es ser una espía paranoica observante. Lo peor – o lo gracioso – es que por eso me gusta mi trabajo.

Es como ver una manzana y darle vueltas, girarla en mi mano y evaluarla – no necesariamente de modo cualitativo – luego es increíble trazar el camino y seguirlo para al terminar la auditoria, presentar las observaciones y me pasa seguido que siento como creo que siente un biólogo o un químico ante un descubrimiento.





Un mundo feliz

29 06 2006

“La experiencia
no es lo que te sucede
sino lo que haces
con lo que te sucede”.

Aldous Huxley

¡Qué interesante debió haber sido Aldous Huxley! Tu abuelo, tu padre y tu hermano fueron biólogos eminentes. Tu madre pasó a la historia como una de las primeras mujeres en estudiar en Oxford, tu abuela fue poeta y tu tía novelista, de quien quedas a cargo luego de la muerte de tu madre a tus catorce años. De tal modo que tu familia tiene una larga trayectoria y por algún motivo, siendo ingleses deciden emigrar a Estados Unidos.

Con una vida bastante dramática, como enfermedades y un suicido, Aldous la pasó bien – hasta donde cabe – ya que fue periodista y crítico de arte, viajó por todo el mundo y se relacionó con la intelectualidad de la época.

Concretamente y luego de este breviario cultural, recordé que lo que iba a comentar es acerca del libro de Huxley “Un mundo feliz” en donde se describe un mundo Fordiano – donde lo que rige es la teoría de Ford – en donde fabrican a la gente y dependiendo del grado de defecto con que se creen, son etiquetados y destinados a vivir de uno u otro modo.

En otras palabras, “Un mundo feliz” habla de tecnología reproductiva y cultivos humanos, que traen un cambio en la sociedad, pues son el regente de la civilización.

Sin olvidar que Huxley proviene de una familia de biólogos y que escribió su obra en 1932, veinte años antes de que Watson y Crick descubrieran la estructura del ADN, traigamos estos datos a la actualidad y pensemos en alguien que haya recurrido a la manipulación genética para procrear un hijo varón o hembra; o en algún orgulloso papá que quiso o logró que su retoño heredara su singular barbilla partida o el color de sus ojos.

En fin, el libro está bastante interesante y si se analiza fríamente, podremos considerar que este Mundo feliz no está muy lejano, aunque afortunadamente, tampoco es muy factible que suceda en su totalidad.





Ideales

29 06 2006

El ideal está en ti;
el obstáculo para
su cumplimiento también”

Thomas Carlyle

Vaya que es difícil tener clara la diferencia entre la realidad y tu realidad. Hoy me cayó el veinte por un ejemplo político, que es como todo; hace un rato, rumbo a la oficina pasé por las instalaciones del periódico con mayor presencia e influencia en el Estado; cuyo director regional es profesor en mi escuela y he tenido algunas clases con él; la protesta afuera del periódico era el ya clásico “SI TOCAN A UNO, NOS TOCAN A TODOS” y “BASTA DE MANIPULAR LA INFORMACIÓN”.

Cuando vi el primer cartelón sólo pensé “¡Ay… estos hijos del PRD!” pero cuando vi el segundo, revolvió un poco mis ideas y entré en shock por confrontar que “mi profe es bueno” y la deducción que armé en ese momento: “El Heraldo es malo… Mi profe es de El Heraldo… Mi profe es malo”. El caso es que en pleno uso de mis 72 horas previas a la elección, en lo que han llamado “el tiempo de reflexión” o algo así, y en estas horas me encontré con el post de Alejandro y me pareció totalmente acertado esto:

“Ellos son políticos profesionales. Mañana la campaña terminará y el 2 de julio, uno ganará. El 1 de diciembre, que uno de ellos tome el poder, seguro se sentarán a negociar como buenos políticos.

En cambio, los ciudadanos quedaremos polarizados y divididos. No lo permitamos. Aprendamos a tener la cabeza fría y a expresar nuestras diferencias con madurez. No es un partido de futbol, son campañas políticas. Y el 1 de diciembre, ¡a exigirle cuentas a el que sea que gane! como ciudadanos, y no como consumidores; como electores, y no como fanáticos”.

Así que, aunque ciertamente, los mexicanos tenemos mucho en juego este domingo, debemos jugar con la cabeza y no con el corazón; por México y por nosotros.





Aquello que se propuso

28 06 2006

“La vida
exige a todo individuo
una contribución
y depende del individuo
descubrir en qué consiste”.

Víctor Frankl

Nunca pensé – pero de verdad: NUNCA – que un hombre pudiera inspirarme esto que estoy sintiendo.

Llego a mi lugar y veo que mi celular tiene una llamada perdida, de mi hermano menor; le marco y realmente me robó el corazón oírlo tan emocionado; me describió el carro que acaba – le acaban – de comprar, me dijo que ya iba manejándolo y que andaba buscando a mi mamá. Incluso sugirió que pasaba a mi trabajo para enseñármelo, pero me ganó este tonto instinto que tengo de acatarme a la situación, es decir, que estoy trabajando y no puedo salir de la oficina.

En fin, de mi ogritud hablaré próximamente, pues siento una gran necesidad de cambiar eso.

Con respecto a Luiz, aún me siento emocionada y en realidad me hizo sentir algo que no recuerdo haber sentido y tampoco sé cómo explicar; hacia el fin de la llamada le dije “Felicidades” y los dos en nuestra timidez, ogritud o inexpresividad – por algo somos hermanos – sólo nos reímos.

Tengo muchas cosas en mente para hacerle sentir mi felicitación: invitarlo a salir en la noche – aunque sería muy revelador llevarlo al bar donde iré –, regalarle algo para su auto – como el sonido o cosas de esas que te hacen sentir un ser superior algunas veces –, u otras que traigo volando en la mente, pero espero decidirme y hacerlo.

Me siento muy orgullosa de él, porque gracias a su testarudez  logró lo que se propuso y por como veo las cosas, creo que este coche que se une a nuestra flotilla constituye una parte o el inicio del acuerdo de divorcio entre mis padres.